¡Feliz año nuevo, sweeties! Espero que hayáis pasado una nochevieja inolvidable; la mía desde luego no fue convencional (aka macrofiesta & alcohol) pero tuve la mejor compañía posible y fue una forma maravillosa de empezar el año, para qué negarlo.
Por delante de nosotros quedan 365 días que aprovechar al máximo, con mil planes que, aunque no todos se cumplan, muchos de ellos nos darán mil alegrías. No sé vosotros pero yo tengo la defensa de mi trabajo de fin de grado (¡al fin seré una graduada!), un título de inglés y el carnet de conducir que sacarme y, lo mejor de todo, un año en el extranjero que planificar. Y si esos son mi grandes planes para estos primeros meses del año, también tengo los siempre olvidados propósitos de año nuevo.
